Inicio > ¿Réquiem por la base de datos relacional? El ‘monstruo’ del Big Data

¿Réquiem por la base de datos relacional? El ‘monstruo’ del Big Data

Recurso artículo | Big data | 4 minutos de lectura


Antonio García de Soto
Director de Comunicación

Base de datos relacional

Érase una vez allá por 2002 (¡qué tiempo tan feliz!), un joven aprendiz de la factoría del marketing directo llegó al por entonces ICEMD con la misión encomendada por su empresa de aprender eso nuevo que acababa de aparecer en la tormenta conceptual del nuevo marketing y que se llamaba marketing relacional. Tocaba cambiar el chip y evolucionar desde él hasta ese momento intocable, principio de la base de datos de marketing al nuevo paradigma de la base de datos relacional. No fue difícil, era algo lógico desde una perspectiva marketiniana y coherente con los profundos cambios sociales de la época.




Descarga gratis la guía: Computación cognitiva. La nueva revolución del Big Data





Apenas han pasado dos décadas y se observa un fenómeno llamativo en la esfera de marketing actual: el concepto base de datos relacional y el propio concepto original base de datos, prácticamente han desaparecido del escenario y, solo con un trabajo casi detectivesco, es posible encontrarlos en su backstage. Ahora el actor/a principal, la estrella, es el Big Data. ¿Debemos entonar un réquiem por la base de datos y la base de datos relacional, y rendirnos al star system?
Aquí, voy a seguir una lección de conocimiento y sensatez de mi querido maestro de base de datos relacional y datamining (espero que las nuevas generaciones entiendan qué esto del datamining) Miguel Lucas, profesor de ICEMD: le pregunté un día qué era una base de datos y me respondió que era un gran almacén de datos, organizados, estandarizados, con un nivel racional de actualización e interrelacionados, que sirve para la toma de decisiones. No anda muy lejos del concepto de Big Data, ¿verdad?
Quizá la diferencia sea de matiz: la cantidad de bases de datos y la cantidad de los propios datos. Y me permito añadir una dimensión más: si algo caracteriza hoy a los nuevos targets emergentes es, sin duda, la demanda de lo que podíamos denominar el “just in real time”. Es decir, veo algo en mi smartphone, me gusta y lo quiero ya, online, fácil, rápido, no puedo esperar.
Un ejemplo: en el 2002 cuando necesitabas un préstamo de una entidad financiera, ibas a una oficina, esperabas pacientemente tu turno, te daban una montaña de papeles y formularios, te los llevabas a casa, y volvías a la oficina con la documentación requerida y los formularios cumplimentados y firmados, y se lo entregabas a la persona que gestionaba tu expediente. Al cabo de unos días, la entidad te respondía si el préstamo era viable.
Hace unos días, mi sobrino que está montando su primera micro-empresa solicitó un micro-préstamo a una fintech especializada en lending para emprendedores. Entró en su página web, dio unos datos básicos en un entorno online amigable y sencillo y la entidad dio luz verde a la operación en menos de 24 horas. Al día siguiente, tenía el dinero en su cuenta.
Dio unos pocos datos… y la entidad le concedió el préstamo ¿Le regaló el dinero? ¿Cómo evaluó el riesgo con esos “pocos datos” y casi en tiempo real? Pues, aplicando una estrategia basada en la base de datos relacional y el Big Data, en un entorno cien por cien online.
Lo primero de todo, con el consentimiento de mi sobrino y utilizando herramientas fintech de última generación, conectó con su banco en un entorno seguro, consultó su historial financiero y construyó en tiempo real su perfil financiero y de riesgo. Luego seguro que consultaría en tiempo real los ficheros de morosidad. Y luego seguro que trató de trazar un retrato robot del perfil profesional y la reputación online del solicitante a través de la web social. Al cóctel de datos le aplicó su batería sofisticada de algoritmos y el resultado fue “semáforo verde”.
Pues creo que Miguel Lucas diría que no hizo más que consultar en tiempo real múltiples bases de datos relacionales con grandes cantidades de datos, los organizó, los analizó a través de tecnología avanzada y obtuvo conocimiento que aplicó en la toma de decisiones.
Nada nuevo bajo el sol, solo que ahora “más bases de datos relacionales, más datos y más rápido”.
El Programa Superior en Big Data de ICEMD dota a los profesionales involucrados en profesiones de la economía digital de conocimientos y herramientas para liderar la transformación en sus empresas y la optimización de resultados. Más información e inscripciones aquí.




Descargar e-Book





Recursos relacionados

19 Abr 2017
Aprendizaje constante en la gestión de personas: estudiar recursos humanos hoy era esto

El nuevo paradigma de las tecnologías de la información y comunicación ha transformado la forma en la que los departamentos de recursos humanos se relacionan con sus empleados y con el negocio, impactando de lleno en las políticas de esta área funcional. Estudiar recursos humanos hoy es no parar de hacerlo durante toda la carrera profesional.

18 Abr 2017
Experiencia de compra: el “cara a cara” de la experiencia de cliente

Planificar y ejecutar una buena experiencia de compra requiere conocer unos mínimos de marketing de servicios, algo de Merchandising, un poco de CRM, y algo de ergonomía, como la que se aplica en diseño Web (UX).

14 Abr 2017
Tipologías de clientes, emociones y decisiones: ¿cómo generar una buena experiencia?

El gran reto en la gestión directa de diferentes tipologías de clientes consiste en influir positivamente en ellos a través de la relación que se establece en cada conversación, en cada gestión. Siempre hay un margen que depende de nosotros, de nuestra capacidad de influir. En ese momento, en ese instante, sea cual sea la solución o la “no-solución” que le puedo ofrecer.

13 Abr 2017
10 estrategias de diferenciación en la economía de las experiencias

¿Por qué resulta tan difícil diferenciarse? Puedes pensar que tu empresa es demasiado grande (Coca-Cola, 140.000 empleados), longeva (Apple, 41 años), tradicional (Harley Davidson), pero lo cierto es que todo se reduce a poner el foco en aquello que es relevante (de verdad) para tu cliente. Y de ser fiel a esa “filosofía de vida”. Cueste lo que cueste.