geolocalizador

El funcionamiento de cualquier dispositivo móvil como geolocalizador ha abierto nuevas oportunidades para cualquier empresa. Analizo la potencialidad de la geolocalización, pero también sus problemas y las acciones para utilizarla correctamente.

La geolocalización

La geolocalización es la identificación de la ubicación geográfica de un teléfono o terminal concreto que está conectado a una red móvil. Esto implica que el propietario, usuario que nos interesa, está cerca: su dispositivo funciona como geolocalizador.





Descarga gratis la guía: Retos oportunidades y consejos de la Economía Digital




La geolocalización es una tecnología revolucionaria que puede transformar a las empresas y ayudarlas a dialogar selectivamente con los clientes. De esta manera, tienen la capacidad de modificar los hábitos de consumo de los usuarios.

La geolocalización también puede liderar una transformación gracias a una mejor comunicación con el cliente, lo que mejora la percepción de calidad de los servicios prestados. Un ejemplo: la empresa envía un texto automáticamente a un cliente cuando su pizza está exactamente a diez minutos de su domicilio. O también puede mandar un mensaje con un descuento atractivo a un posible cliente que está practicando showrooming en su establecimiento.

El showrooming es una práctica que consiste en usar el móvil dentro de los establecimientos comparando los precios con los de las tiendas online. Por poner un ejemplo, un cliente está en un tienda de electrodomésticos viendo televisores. Uno de los televisores expuestos en la tienda le gusta y mira el precio: inmediatamente utiliza el móvil para comparar dicho precio con los que le ofrece una tienda online conocida.

Si el establecimiento cuenta con la tecnología necesaria, puede detectar esa navegación a través de un geolocalizador y la comparación de precios que ha hecho el cliente con su móvil dentro de la tienda. Si resulta rentable, puede enviar en tiempo real una contraoferta o un descuento personalizado para que el precio del televisor sea muy atractivo.

La geolocalización puede ser activa, cuando el usuario desea ser geolocalizado, o pasiva, cuando el usuario es geolocalizado sin que haya ninguna voluntad por su parte. La segunda se utiliza, generalmente, para usos estadísticos y para la mejora de los rendimientos de las aplicaciones.

Hay un gran número de herramientas de geolocalización y aplicaciones, gratuitas o de pago por suscripción, a disposición de las marcas. Estos instrumentos geolocalizadores van desde páginas web hasta aplicaciones para móviles. Pueden utilizarse para nuestra vida cotidiana y también ser usadas por agencias para crear campañas de marketing. Apoyarse en estas tecnologías puede ser el punto de partida para la consecución de unos objetivos de marketing establecidos.

La geolocalización es una herramienta de marketing que promueve la convergencia de las acciones, dando lugar a campañas que pueden ejecutarse en tiempo real o que dependan de la situación del usuario en el mapa. Tan solo hay que escoger aquellas que se han de utilizar para una determinada acción o elegir el mix de medios secuenciando la entrada de estas en acción.

La geolocalización móvil no solo implica situar al usuario en un espacio determinado, sino que también busca la posibilidad de ofrecer productos o mensajes personalizados. Estos se activarán de manera individualizada y con las estrategias dependientes de la localización del cliente.

Para las marcas que desean estar donde el mercado está, en términos de tendencia móvil y social, la geolocalización es sin duda una tendencia para tener en cuenta. Sin embargo, existen algunos obstáculos que se deben considerar en la planificación de estrategias para conseguir atraer a los consumidores.

Se han detectado disfunciones entre lo que los usuarios manifiestan o hacen en línea, a través de aplicaciones móviles, con lo que la gente realmente desea hacer. Esta divergencia hay que tenerla muy en cuenta, así como el grado de aceptación de las propuestas recibidas por la geolocalización. Que el usuario esté allí no significa que el usuario quiera permanecer en ese lugar y, ni mucho menos, aceptar nuestras propuestas comerciales de proximidad.

Uno de los principales problemas con los que se están encontrando las agencias de marketing móvil, y que manifiestan a sus clientes, es la división cada vez más clara que hay entre los usuarios, aunque aparentemente puedan parecer iguales; en este sentido, la segmentación tradicional que se hace en marketing puede no ser válida).

El móvil no es culpable de que existan estas diferencias, solo que es capaz de detectarlo antes que otros medios y nos permite adaptar mejor las campañas de marketing. El resto de los canales de comunicación pueden aprovechar este conocimiento sobre el usuario y pasar de una simple segmentación del cliente, en función a unas variables comunes, a conocer el motivo del verdadero acercamiento del usuario a las aplicaciones, dispositivos o productos.

Se habla ya de usuarios “válidos” y “no válidos”: los primeros son los que están plenamente adaptados a las tecnologías y se deben utilizar estrategias específicas de geolocalización para su conducción al punto de venta. El problema es calificar las subcategorías de los usuarios “no válidos”, aquellos que no están tecnológicamente avanzados.

Tan sólo hay que leer a los clásicos de la literatura de ciencia ficción del siglo XX para conocer nuevas formas de conductas y de separación de los usuarios. Es el caso de 1984 de George Orwell, su propia adaptación cinematográfica y otras películas como In Time o Minority Report.

Acciones para el diseño de un evento de geolocalización

Así, ¿qué es lo más importante?

La geolocalización y los móviles inteligentes suponen una auténtica revolución, con un gran campo de especialización. Si quieres formarte en ello, el Curso Especializado en Mobile App Marketing de ICEMD es para ti. Encontrarás toda la información e inscripciones aquí.





Descargar e-Book




Comentarios

Deja tu comentario: