cpc

El CPC es el modelo de publicidad online más extendido. Sin embargo, ¿sabes cómo se fija el precio de un clic y cómo crear la estrategia más rentable? Analizamos el funcionamiento del modelo y proponemos algunas claves para un uso óptimo.

El coste por clic (CPC) es, probablemente, el modelo de compra de anuncios online más utilizado en la actualidad. El mecanismo que sigue el CPC es relativamente sencillo: el anunciante no paga en función de la cantidad de usuarios que ven un anuncio, sino en función de los usuarios que responden a dicho anuncio haciendo clic en él. Así pues, el coste por clic, más conocido por sus siglas CPC, es la cantidad de dinero que el anunciante ha pagado al motor de búsqueda o plataforma en cuestión por un clic en su anuncio.





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Sin duda, este sistema presenta una ventaja muy importante: el anunciante no tendrá que pagar por publicar un anuncio en una web determinada, sino que únicamente efectuará el pago cuando un usuario haga clic en su anuncio, mostrando interés por su web. Teóricamente, se pagará cuando ya se haya conseguido ese potencial cliente que ha hecho clic en el anuncio, presumiblemente interesado por el producto que el anunciante vende.

A continuación, presentamos las claves para comprender el mecanismo del sistema CPC y poder sacarle el máximo partido.

¿Cómo se fija el precio de un clic en cpc?

Normalmente se hace a través de un sistema automatizado de puja. Estos son los pasos que el anunciante debe seguir:

¿Cómo crear una estrategia rentable?

Conocer las estadísticas de tráfico es básico para que este modelo de compra de anuncios online sea rentable. El anunciante debe poder identificar el porcentaje de visitas que finalmente se convierten en clientes. Además, dentro del propio CPC es muy importante poder diferenciar la fuente de la visita.

Veamos un ejemplo: si publicamos un anuncio y un usuario hace clic en él, el CPC variará dependiendo de la procedencia del usuario. Si la visita proviene de un buscador, la conversión será, probablemente, más alta que si proviene de una campaña de banners.

La explicación es muy sencilla: la procedencia determina el nivel de interés. Provenir de un buscador implica que el usuario ha realizado una búsqueda relacionada con el anuncio, es decir, ha mostrado un interés concreto. Sin embargo, los banners se muestran a todos los usuarios, tanto a los que pueden interesarse por lo que se vende como a los que no.

También es clave conocer el CPC en otras plataformas, como LinkedIn Ads o Facebook Ads. Cada vez es más importante que las marcas estén presentes en las redes sociales, por lo que te presentamos cómo funciona el sistema CPC en estas dos plataformas.

Conocer el mecanismo del sistema CPC es básico. Sin embargo, es igual de importante no obsesionarse con el coste por clic. Lo que realmente importa es que esos clics, sean los que sean, provengan de potenciales clientes. Para que esto ocurra, es esencial conocer el público objetivo al que te diriges. Los anuncios deben segmentarse y optimizarse. Esta es la mejor clave para que tu campaña de CPC sea rentable.

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