inteligencia artificial empresas

La inclusión de la inteligencia artificial en las empresas es una realidad. No obstante, desafíos que vienen implícitos, como la gestión del cambio social que está produciendo, no están siendo tenidos en cuenta. En este artículo explicamos las bases de este cambio.

Aunque nos parezca mentira, con la inteligencia artificial en las empresas nos estamos enfrentando a la primera tecnología transformacional real, incluyendo también el punto de vista de las personas (no corporativo).

La causa se reduce a un simple hecho: hasta ahora, la tecnología ha sido creada para ser usada por seres humanos, y en base a ese uso, se desarrollaban relaciones, negocio, aplicaciones y/o soluciones para la sociedad.

Así pues, nos encontramos que este tipo de tecnología rompe con esta premisa: en este caso, la IA es la que siente, comprende y actúa. Es decir, se está dotando a la capa de negocio de un país (la que genera valor y riqueza) con una capacidad autónoma, inteligente, capaz de emular lo que hasta ahora estaba haciendo la fuerza humana.

Este nuevo panorama implica un importante componente de impacto social, y por tanto debemos tener en cuenta el control que este tipo de impacto requiere.




Descarga gratis la guía: Retos oportunidades y consejos de la Economía Digital


Inteligencia artificial en las empresas: evolución de las tendencias

Hace cuatro años, según Tech Vision (Accenture), la empresa inteligente ocupaba el cuarto lugar entre las tendencias más relevantes, mientras que hace tres años los temas que involucraban IA figuraban como los más relevantes. Hoy en día, hemos evolucionado hasta el concepto “Citizen AI”.

Se trata de un concepto no sólo tecnológico, sino también con un gran componente de impacto social, lo cual implica unos procedimientos en especial a la hora de tratarlo y gestionarlo dentro de la empresa.

Sin embargo, aunque la inteligencia artificial está presente en la agenda de todo el mundo (Directivos, C-levels, programas, etc), lo que sigue sin tenerse en cuenta es el impacto de la misma. El foco está puesto en entrenar la inteligencia artificial en las empresas, pero puesto que el sistema emula lo que hace una persona (acciona, comprende y toma decisiones), se empieza a hacer imprescindible tener en cuenta el impacto.  

Para ilustrar la importancia de dicho impacto, podemos poner el caso de Ant Financial (parte de AliPay), una fintech que acaba de levantar la mayor financiación para este tipo de empresas a nivel global. Dicha fintech está determinando en base a machine learning pagos, seguros, préstamos, etc.

Como podemos observar, la relevancia de la tarea tiene un impacto increíble, hasta el punto de que con una sola decisión puede cambiar la situación económica de una familia o negocio.

Inteligencia artificial en las empresas: Una gestión diferente

¿Por qué el caso de la inteligencia artificial exige una gestión diferente? Aparte de lo ya comentado, tenemos que observar tres grandes factores: Las IA aprenden de manera autónoma, toman decisiones autónomas y evolucionan sin intervención humana. Siguiendo con el ejemplo anterior, lo haría en base a la optimización de ratios económicos.

Esto nos plantea una doble perspectiva, con retos y oportunidades que merece la pena destacar:

Para alcanzar todas estas capacidades, han aparecido en prensa varios hitos que pretenden ilustrar el avance de esta tecnología. Tenemos el ejemplo más reciente en el grupo Deep Mind (Google), que desarrolló una AI capaz de ganar al campeón mundial del juego de mesa GO.

Pero el éxito real no radica en el hecho en sí, sino en la escala: puede jugar 1200 millones de partidas en 4 horas.

¿Quieres aprender a utilizar herramientas de inteligencia artificial para revolucionar tu negocio? Fórmate con el Programa Superior en Inteligencia Artificial de ICEMD. Encuentra toda la información e inscripciones, aquí.


Descargar e-Book

Comentarios

Deja tu comentario: